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Quiero compartir con todos los lectores, estas pastillitas, que mi hermano mayor me regala casi todas las mañanas. Reúnen las cualidades de ser profundas pero sencillas , de rápida lectura y de acción prolongada en sus beneficios , gracias Germán .

miércoles, 31 de julio de 2013

RELACIÓN CAUSA-EFECTO

Dios responde con misericordia a nuestras acciones, pero no misericordia con complicidad. Cuando pecas y pides perdón Dios restablece su relación contigo, pero tú tienes que hacerle frente a la realidad que creaste con tu pecado. Dios no es castigador, él se acerca a ti de nuevo y te perdona, pero tú tienes que asumir las consecuencias de tus actos. Tú tienes que enfrentar lo que generaste con tu comportamiento y asumir las consecuencias, asumir los vueltos de lo que has hecho. Dios te perdona, pero en la medida que vas pecando vas destruyendo tu vida, tu familia, tus amistades y construyendo consecuencias que tendrás que asumir más adelante, esa es la condición humana, esa es la relación causa-efecto. La misericordia es una motivación para hacer el bien, no un subterfugio para hacer el mal.

 Por eso no podemos actuar conforme a esas fuerzas interiores que nos empujan hacia lo malo sin medir las consecuencias de lo que vamos a hacer. Misericordia es motivación para vivir como Dios vive no para hacer lo que se nos venga en gana. Piensa como estas actuando, como estás construyendo tu relación de pareja, la relación con tus hijos, las relaciones con tus amigos. Tu fe tiene que notarse fundamentalmente en tus relaciones con los demás, no en el culto. No se puede entender que tú digas tener fe en Dios cuando la relación con los demás deja que desear. Pregúntate si tu actuar es el de alguien que confía en Dios y que comprende el significado de la palabra misericordia y la práctica. Esa es la pregunta que tienes que hacerte para llenar tu vida de plenitud.

Adaptado de Linero. Día a Día. Caracol TV 30-jul-2013