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Quiero compartir con todos los lectores, estas pastillitas, que mi hermano mayor me regala casi todas las mañanas. Reúnen las cualidades de ser profundas pero sencillas , de rápida lectura y de acción prolongada en sus beneficios , gracias Germán .

jueves, 25 de julio de 2013

FRANCISCO EN APARECIDA

Pido a nuestra madre María que nos ayude a transmitir a nuestros jóvenes tres sencillas actitudes: mantener la esperanza, dejarse sorprender por Dios y vivir con alegría.

1. Mantengan la esperanza. Cuántas dificultades hay en la vida de cada uno, pero por más grandes que parezcan, Dios nunca deja que nos hundamos. Ante el desaliento tengan siempre en el corazón la certeza de que Dios camina a su lado y en ningún momento los abandona. Nunca perdamos la esperanza. Demos aliento a la generosidad que caracteriza a los jóvenes, ayudémoslos a ser protagonistas de la construcción de un mundo mejor. Ellos más que cosas necesitan valores: espiritualidad, generosidad, solidaridad, perseverancia, fraternidad y alegría.

2. Déjense sorprender por Dios. Dios actúa y nos sorprende aún en medio de las dificultades. Dios nos pide que nos dejemos sorprender por su amor, que acojamos sus sorpresas. Confiemos en Dios. Lejos de él, la alegría y la esperanza se agotan. Si nos acercamos a él, si permanecemos con él, lo que parece dificultad, lo que es pecado, se transforma en amistad con él.

3. Vivan con alegría. Jesús nos ha mostrado que el rostro de Dios es el de un Padre que nos ama. El pecado y la muerte han sido vencidos. El cristiano no puede ser pesimista, no puede tener el aspecto de quien parece estar de luto perpetuo. Si estamos verdaderamente enamorados de Cristo y sentimos cuánto nos ama, nuestro corazón se «inflamará» de tanta alegría que contagiará a cuantos viven a nuestro alrededor.

Adaptado de: Papa Francisco. Homilía en el Santuario de Aparecida 24-jul-2013