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Quiero compartir con todos los lectores, estas pastillitas, que mi hermano mayor me regala casi todas las mañanas. Reúnen las cualidades de ser profundas pero sencillas , de rápida lectura y de acción prolongada en sus beneficios , gracias Germán .

lunes, 27 de mayo de 2013

El Trabajo 2

El trabajo es un claro mandato de Dios: “Crezcan, multiplíquense y dominen la tierra…"  o sea, sean señores de la tierra: trabajen. —Pero la peor parte la llevan los que quieren trabajar y no pueden. —Lo que pasa es que el desocupado en sus horas de soledad, se siente miserable, porque “no  se gana la vida”. Por eso, es muy importante que los gobiernos de los diferentes países, a través de los ministerios competentes, fomenten una cultura del trabajo, no de la dádiva. Es verdad que en momentos de crisis hay que recurrir a la dádiva para salir de la emergencia, Pero después hay que ir fomentando fuentes de trabajo porque el trabajo otorga dignidad. —Pero la escasez de trabajo comporta un desafío enorme. De hecho, algunos hablan del “fin del trabajo”… — En la medida en que menos personas trabajan, menos personas consumen. El hombre interviene cada vez menos en la producción, pero es al mismo tiempo quien va a comprar los productos. Pareciera que esto se perdió un poco de vista. Creo que no se están explorando trabajos alternativos. Incluso, hay países con una previsión social elaborada que, al considerar que no se les puede dar trabajo a todos, disminuyen los días laborales o las horas de trabajo con el argumento de que la gente tenga más “ocio gratificante”. Pero el primer escalón es la creación de fuentes de trabajo. No nos olvidemos que la primera encíclica social (Rerum Novarum) nació a la sombra de la Revolución Industrial, cuando comenzaron los conflictos y no surgieron dirigentes con la capacidad para crear alternativas.

Tomado de: El Jesuita, conversaciones con el Cardenal Jorge Begolio

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