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Quiero compartir con todos los lectores, estas pastillitas, que mi hermano mayor me regala casi todas las mañanas. Reúnen las cualidades de ser profundas pero sencillas , de rápida lectura y de acción prolongada en sus beneficios , gracias Germán .

jueves, 6 de junio de 2013

MI PROJIMO

EL PROJIMO
Mi prójimo es aquel  que nos encontramos en la calle, el pobre, el sucio pero también son los próximos a nosotros. Algunas veces nos cuesta trabajo amar verdaderamente a los que están más cercanos a nosotros, en el trabajo, en la escuela. Aquella persona con la que tengo contacto personal cotidiana y que a veces humanamente me es difícil convivir, que es una cosa muy normal, pero en esos momentos es donde verdaderamente entra el verdadero amor a nuestro prójimo.
"No hagas a los demás lo que no quieras que te hagan a ti". ¿Cuántas veces hemos escuchado esta frase? Muchas ocasiones, ¿verdad?, ¿No nos parece que se queda un poco corta? Es un poco pasiva, indiferente. Le falta algo. ¡Es un poco seca!
Cambiémosla a alguna frase más activa, más dinámica, que nos mueva a realizar algo y que nos ayude a no quedarnos en el "no hagas a los demás". Sería mejor decir: "haz a los demás lo que quieras que te hicieran a ti". Interpretándola de forma correcta, no esperando en realidad que por nuestros actos tenemos que recibir el mismo pago.
Lucha por erradicar toda falta de caridad, en tu familia y/o en tus relaciones sociales, e invitar a otros a hacer lo mismo, con gentileza y prudencia.



Adaptado de Roberto Méndez | Fuente: Catholic.net

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