Compartir lo bueno...

Quiero compartir con todos los lectores, estas pastillitas, que mi hermano mayor me regala casi todas las mañanas. Reúnen las cualidades de ser profundas pero sencillas , de rápida lectura y de acción prolongada en sus beneficios , gracias Germán .

domingo, 12 de agosto de 2012

Dedícame un minuto

Ayer te observé mientas te levantabas. Esperaba que me hablaras, comentándome algo o agradeciéndome algo bueno que te había pasado; pero estabas ocupado buscando la ropa que te pondrías para ir al trabajo. Seguí esperando mientras te arreglabas, suponía que tendrías unos minutos para decirme ¡hola!, pero estabas demasiado ocupado.

Encendí el cielo para ti, lo llene de cantos pero no te diste cuenta. Con tantas actividades que tuviste todo el día no tuviste cinco minutos para decirme algo.

De regreso a tu casa, encendiste el televisor. Esperé mientras mirabas tus programas, luego cenaste y te acostaste. Te noté cansado y apague el resplandor del cielo para que te durmieras.

Te despediste de tu esposa, de tus hijos y te dormiste sin hacerme un comentario de como habías pasado el día, no me agradeciste las cosas buenas que recibiste ni me pediste fuerzas para superar los errores que cometiste.

Hoy te estás levantando nuevamente y otra vez te entrego todo el amor que siento por ti y continúo esperando que me dediques al menos un pedacito de tu tiempo

Que tengas un buen día:

Jesús