Compartir lo bueno...

Quiero compartir con todos los lectores, estas pastillitas, que mi hermano mayor me regala casi todas las mañanas. Reúnen las cualidades de ser profundas pero sencillas , de rápida lectura y de acción prolongada en sus beneficios , gracias Germán .

lunes, 17 de diciembre de 2012

Sin renuncia no hay conversión


En el evangelio de ayer domingo aparecen tres grupos de personas (gente
común, publicanos y soldados) que se acercan a Juan el Bautista para
preguntarle: “que debemos hacer?” y él LE responde a cada grupo:


Al público en general: le invita a despojarse de algo: el que tenga dos
túnicas que las reparta con el que no tiene, el que tiene pan que haga lo
mismo. No hay conversión sin renuncia. 

Hacer lo que Juan nos invita a hacer
va en contra de la lógica de este mundo que nos invita a atesorar. Juan nos
invita a despojarnos y a ser solidarios con los demás



Los publicanos, los cobradores de impuestos. Eran personas que estaban
tentadas de enriquecerse con lo que cobraban. Juan les pide que no caigan
en la corrupción que no cobren más de lo establecido. Muchas veces pedimos
más de lo que nos corresponde.



Los soldados, son judíos enrolados en el ejército romano. A ellos les
responde que no abusen de la fuerza, que no extorsionen a nadie y que se
contenten con su salario.



La gran tragedia de los católicos es creer que por ser católicos ya estamos
salvados. Apoyarnos en la misericordia de Dios para hacer lo que queremos
hacer es un abuso, Dios es misericordioso, Dios nos ama pero tenemos que
tomarnos en serio nuestrou proceso de conversión. No hay que dejar para
mañana la conversión. No sabemos cuándo nos vamos a morir.

Linero 161212