Compartir lo bueno...

Quiero compartir con todos los lectores, estas pastillitas, que mi hermano mayor me regala casi todas las mañanas. Reúnen las cualidades de ser profundas pero sencillas , de rápida lectura y de acción prolongada en sus beneficios , gracias Germán .

viernes, 18 de julio de 2014

SER GENEROSOS CON DIOS

Ser generosos con Dios, es no vivir la fe solitariamente, sino comunicarla, irradiar la alegría del Evangelio con la palabra y el testimonio de vida allá donde nos encontremos. Ver el rostro de Jesús reflejado en el otro, vencer la indiferencia y el individualismo, que corroe las comunidades cristianas y corroe nuestro propio corazón, acoger a todos sin prejuicios, sin discriminación, sin reticencia, con auténtico amor, dándoles lo mejor de nosotros mismos y, sobre todo, compartiendo con ellos lo más valioso que tenemos, que no son nuestras obras o nuestras organizaciones, sino Cristo y su Evangelio.

La santidad se fragua en la renuncia, la abnegación, la generosidad, el desinterés, el olvido personal, para favorecer el bien de los demás. Hay mayor felicidad en dar que en recibir.

Ayúdame Señor a edificar mi santidad en la vivencia cotidiana de las virtudes que engrandecen mi amor a Ti y a mi prójimo, a ése más próximo, que yo olvido.



Adaptado de: Papa Francisco, 12-may-2013