Compartir lo bueno...

Quiero compartir con todos los lectores, estas pastillitas, que mi hermano mayor me regala casi todas las mañanas. Reúnen las cualidades de ser profundas pero sencillas , de rápida lectura y de acción prolongada en sus beneficios , gracias Germán .

jueves, 31 de julio de 2014

LA MEDALLA QUE LLEVO EN EL PECHO

En la entrevista al diario Clarín, Francisco también contó la historia de la medalla del Sagrado Corazón de Jesús que lleva en el pecho.

Es de una señora que ayudaba a mi mamá a lavar la ropa, cuando no había lavarropas, con la tabla, a mano. Éramos cinco nosotros, mamá sola, esta señora venía tres veces por semana a ayudarla. Era una mujer de Sicilia, que había emigrado a Argentina con dos hijos, viuda, después de que su marido muriera en la guerra.

Me reencontré con la mujer cuando ya era una anciana y la acompañé durante diez años, hasta su muerte. Unos días antes de morir se sacó esta medalla y me dijo ‘quiero que la lleves vos’, y todas las noches cuando me la saco y la beso, y todas las mañana cuando me la pongo, la imagen de esa mujer se me aparece. Era una anónima, nadie la conocía, pero se llamaba Concepción María Minuto. Murió feliz, con una sonrisa, con la dignidad de quien trabajó

Es gracias a esta mujer por lo que le tengo tanto cariño a las empleadas domésticas.


Tomada de RUN RUNES. El Papa ofrece diez consejos para alcanzar la felicidad. 28-jul-2014