Compartir lo bueno...

Quiero compartir con todos los lectores, estas pastillitas, que mi hermano mayor me regala casi todas las mañanas. Reúnen las cualidades de ser profundas pero sencillas , de rápida lectura y de acción prolongada en sus beneficios , gracias Germán .

viernes, 27 de julio de 2012

Calidad personal

No importa mi edad, siempre tengo que ser competente para hacer lo que me corresponde.

1. Mantente mejorando todos los días. Hay que buscar siempre maneras de crecer, maneras de mejorar. Uno no puede quedarse satisfecho con los conocimientos que tiene. No asumas la actitud mediocre de decir: “eso ya lo se”. Todos lo días tienes que estar dispuesto a mejorar en pensamiento, en destrezas, no importa tu edad. Todos los días tienes que interpelarte acerca de las habilidades que tienes y ver como las mejoras o buscas más habilidades. Nunca te consideres una persona que ya sabe todo. Todos los días tienes que leer, tienes que estudiar, tienes que aprender. Hay que tener por objetivo la plenitud. Nosotros los cristianos tenemos que identificarnos con el Maestro. No puedo contentarme con lo bueno que hago sino que todos los días tengo que preguntarme: “que mas puedo hacer?”

2. Busca siempre la excelencia

3. Revisa todos los triunfos que has tenido en tu vida y todas las etapas que has superado. Así te darás cuenta como vas cumpliendo las metas que te impusiste en el pasado y como cumplirás las nuevas que te impongas ahora. No revises tu lista de frustraciones, revisa tu lista de logros, mira todas las cosas que has superado y piensa que si alcanzaste esas cosas puedes alcanzar muchas más.

4. Déjate influenciar por gente triunfadora, no te dejes influenciar por fracasados. Mira hacia la gente que proyecta sus logros y sigue su ejemplo.