Compartir lo bueno...

Quiero compartir con todos los lectores, estas pastillitas, que mi hermano mayor me regala casi todas las mañanas. Reúnen las cualidades de ser profundas pero sencillas , de rápida lectura y de acción prolongada en sus beneficios , gracias Germán .

martes, 1 de octubre de 2013

NUESTRA INSENSIBILIDAD SOCIAL

En Venezuela hay personas que trabajan con mística por el bien de los demás, pero…. hay un número significante de gente que tuvo educación, confort, viajes, lujos y hasta “educación religiosa" que creen que se merecen todo eso y que quienes no tuvieron la misma oportunidad son unos "tierrúos", "chulos", "marginales" y "lambucios". Nadie piensa qué hubiera sido de los primeros si a ellos les hubiera tocado nacer en un barrio.

Muchos de ellos constituyen un desfile de ladrones para quienes todas las puertas se abren, las de los clubes, las de las fiestas, las de las casas de "familia", solamente porque tienen dinero. Pregúntense entonces quiénes son los verdaderos marginales mentales, quiénes los chulos y quiénes los lambucios. Y no estoy hablando solamente de los que se han enriquecido vulgarmente y cuyos discursos de "socialismo" y todas las estupideces que dicen van del bolsillo para afuera. Estoy hablando de gente "como uno". De ésos que han servido de testaferros, que se han prestado para montar empresas de maletín, que han hecho pingües negocios y quienes a la hora de rendir cuentas ante la divinidad se les exigirá más que a los otros, como anticipó Cristo en la parábola de los talentos.

Tiene la palabra la sociedad que se autocalifica de "decente":

Adaptado de CAROLINA JAIMES BRANGER | EL UNIVERSAL