Compartir lo bueno...

Quiero compartir con todos los lectores, estas pastillitas, que mi hermano mayor me regala casi todas las mañanas. Reúnen las cualidades de ser profundas pero sencillas , de rápida lectura y de acción prolongada en sus beneficios , gracias Germán .

jueves, 17 de octubre de 2013

LA AUTO-ESTIMA DEL OTRO

Dios condena con derecho a los que obran mal, mientras que tú quieres hacer lo mismo y juras que tu sentencia sale de la sentencia de Dios. Pero no es así; no porque vivas la fe te da derecho a convertirte en juez de los demás. A veces tú que juzgas a los demás te pareces al Fariseo que decía dichoso yo que no peco. Tu sabes lo que hay por dentro de tu corazón, por fuera estás pintadito y por dentro podrido. No lo digo solo por ti, también lo digo por mí. Confiamos en el poder de Dios, discernimos entre lo bueno y lo malo, pero no es nuestra tarea acabar con los otros. Estoy pensando en los profesores, en los tutores y en los padres de Familia que proceden de esa manera. Como podemos aportar algo por ejemplo a resolver el problema del “bulling” tan frecuente en nuestras escuelas?. Podemos hacerlo con el  ejemplo, no muestres el camino de la violencia porque esa no es una solución. Esforcémonos por dar testimonio, por vivir la palabra. Tú y yo necesitamos dar testimonio, reconocer nuestras fallas y esforzarnos cada día en ser mejores. Solo siendo buenos seres humanos podemos colaborar con el otro. Tenemos que ayudar a que la auto-estima del otro crezca. Que hace Jesús ante la prostituta, ante la hemorroísa o el recaudador de impuestos? Los recupera para la comunidad con una actitud misericordiosa, les aumenta la auto-estima. Y nosotros queremos que los otros se hagan buenos a punta de golpes?.  Te imaginas a Jesús corrigiendo la prostituta a patadas para que no peque más? Castigar o sancionar no puede ser para destruir al otro sino para ayudarlo a salir adelante, para aumentar su autoestima. Lo demás no tiene sentido.

Adaptado de Linero. Día a Día. Caracol TV. 16-oct-2013