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Quiero compartir con todos los lectores, estas pastillitas, que mi hermano mayor me regala casi todas las mañanas. Reúnen las cualidades de ser profundas pero sencillas , de rápida lectura y de acción prolongada en sus beneficios , gracias Germán .

jueves, 18 de abril de 2013

NO SEAS COMO LA PIEDRA DE LOS RÍOS

Todo el que vea al Hijo de Dios y crea en Él, tendrá la vida eterna y resucitará en el último día. La fe es un don de Dios que nos dispone para recibir y seguir las verdades reveladas por Dios. Hay cristianos que son como esas piedras redondeadas por el paso del tiempo que se encuentran en el fondo de los ríos, llevan años dentro del agua, pero si rompes una, en su interior está seca. Esas piedras tienen los corazones como los judíos del evangelio, vieron, vivieron junto a Jesús pero no creyeron. Nada hemos de valorar tanto como el regalo de la fe. Por defender la fe, se da incluso la vida, como tantas veces ha ocurrido a lo largo de los siglos. Pero no nos sintamos solos. Cristo nos espera con los brazos abiertos, porque quien camina hacia Él por la fe, nunca será rechazado.

Adaptado de Catholic.net