Compartir lo bueno...

Quiero compartir con todos los lectores, estas pastillitas, que mi hermano mayor me regala casi todas las mañanas. Reúnen las cualidades de ser profundas pero sencillas , de rápida lectura y de acción prolongada en sus beneficios , gracias Germán .

domingo, 7 de abril de 2013

Desde el Tabor

1 Ten siempre el deseo de crecer espiritualmente. Aspira siempre los dones del cielo. No te detengas. Todos los días tienes que ser una persona que lucha, una persona que crece espiritualmente. Cada día tienes que ser un mejor ser humano 2. Tal vez hoy en tu proceso de ascenso te sientas tentado de hacer cosas que se oponen a tu ascenso. Cada día tienes que enfrentar momentos difíciles. Supéralos. 3. Se capaz de descubrir la presencia de Dios en lo ordinario, en lo pequeño en lo simple. No trates de descubrir el Señor solo en las cosas extraordinarias, porque Él también está en las cosas simples, en los pequeños detalles, en la sonrisa del niño y en el trabajo diario que tú haces. . 4. En cada situación que vives hay una razón para conversar con Dios, si estás feliz, si estás triste si estás enfermo. Ten la certeza de que Él no te falla. Vive en un diálogo continuo con Él. 5 Siéntete que has sido amado por Dios desde el vientre materno. La fe es eso, es responder con amor al que te ha amado siempre. Cada uno de ustedes sienta que Dios lo ha amado desde que fue concebido sin que hicieras nada para merecerlo. Ha sido tanto el amor que has recibido que no tienes forma de agradecerlo. Si te sientes amado no habrá quién se oponga a tus objetivos. 6. Cuidado con traicionar, cuidado con hacer llorar al que has prometido acompañar. Pedro ofreció fidelidad, con fuerza con vehemencia sin que Jesús se lo pidiera. Sin embargo en el momento de la prueba titubeó. Dijo no lo conozco, no sé quién es él. Lo terrible de no cumplir nuestras promesas es que terminas haciendo llorar a aquellos a quienes les has ofrecido alegría y gozo. Adaptado de P. Linero desde Tabor, Israel. 3-abr-13