Compartir lo bueno...

Quiero compartir con todos los lectores, estas pastillitas, que mi hermano mayor me regala casi todas las mañanas. Reúnen las cualidades de ser profundas pero sencillas , de rápida lectura y de acción prolongada en sus beneficios , gracias Germán .

sábado, 26 de enero de 2013

UN EXTRAÑO EN CASA

Hace cincuenta años mi papá conoció a un extraño, era un personaje encantador, así que lo invitó a vivir con nuestra familia. El extraño aceptó y se quedó viviendo con nosotros para siempre.

El extraño es un excelente narrador que nos mantenía hechizados por horas, tenía respuestas para cualquier cosa que quisiéramos saber y nos hacia reír y llorar.  Nunca paraba de hablar, pero a mis papás no les importaba porque nos mantenía entretenidos.  

Así pues mis papás dejaron de ser nuestros principales educadores y se convirtieron en instructores complementarios del extraño y simpático personaje.

Mis papás trataron de dirigir nuestro hogar con valores, pero el extraño nunca los honró, por el contrario: usaba un lenguaje inapropiado, nos animó a probar el alcohol y a hacerlo regularmente, hablaba libremente sobre sexo y drogas y hacía comentarios sugestivos sobre ellos.

Hoy, cincuenta años después,  sé que mis valores fueron influenciados fuertemente por ese extraño personaje durante mi adolescencia.

Repetidas veces lo criticaron mis papás, mas nunca les hizo caso y permaneció en nuestro hogar como si no pasara nada. Mis papá nunca le quisieron pedir con seriedad y decisión que saliera de nuestras vidas.

Han pasado cincuenta años desde que el extraño se mudó a nuestra casa. ¿Su nombre?: TELEVISOR ahora tiene descendientes aún mas encantadores y perversos: computador, laptop, celular, blackberry,  iphone o ipad.

Son muy simpáticos, saben mucho y enseñan cosas buenas pero también cosas muy malas. Cuidado con ellos y con tus hijos.

Hernán Torres