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Quiero compartir con todos los lectores, estas pastillitas, que mi hermano mayor me regala casi todas las mañanas. Reúnen las cualidades de ser profundas pero sencillas , de rápida lectura y de acción prolongada en sus beneficios , gracias Germán .

martes, 9 de octubre de 2012

La fé es una manera de vivir

Desde el principio del cristianismo ha criticado  la tendencia a creer que solo la fe es suficiente para salvarse. La fe no es una ideología, la fe no es palabrería, la fe tiene que traducirse en formas concretas de actuar y de vivir. Por ejemplo, si creo en Jesús como mi Dios y mi Señor entonces no puedo ser violento, no puedo pisotear a nadie, no puedo hacer que mi rabia me lleve a negarle la razón a otro. La fe trae consecuencias, la fe me hace ser un hombre de paz, me hace ser un hombre que perdona, un hombre que se da por los demás. Por eso cuando decimos “no al aborto” "no al divorcio" lo decimos como consecuencia de nuestra fe, no porque estemos apegados a tradiciones del pasado.

Otra consecuencia de la fe, es que vivo confiado en las manos de Dios. Aunque la noche sea oscura, aunque los embates de las olas sean fuertes, aunque no haya que comer; no puedo perder el control, tengo que seguir luchando, seguir batallando, seguir hacia adelante. 

No podemos vivir la fe como una experiencia que se limita a cumplir con las prácticas litúrgicas, la fe es una realidad que tengo que expresar en todo los espacios en que esté: en el trabajo, en mi familia, en mis diversiones.