Compartir lo bueno...

Quiero compartir con todos los lectores, estas pastillitas, que mi hermano mayor me regala casi todas las mañanas. Reúnen las cualidades de ser profundas pero sencillas , de rápida lectura y de acción prolongada en sus beneficios , gracias Germán .

martes, 26 de noviembre de 2013

LAS OFRENDAS

Levantando Jesús los ojos, vio a los ricos que echaban sus ofrendas en el arca de las ofrendas. Vio también a una viuda muy pobre que echaba allí dos moneditas y dijo: En verdad os digo que esta viuda pobre echó más que todos, pues todos aquellos echaron para las ofrendas de Dios de lo que les sobra; pero ésta, de su pobreza echó todo el sustento que tenía. (Lucas 21, 1-4)

Dios no necesita un peso de nosotros. Cuando doy una ofrenda no lo hago porque Dios lo necesita, lo hago para ayudar a pagar las cosas propias del culto y para ayudar a los que no tienen, porque, donde acude la gente cuando tiene necesidad?  a la iglesia. Dios no quiere oro, Él lo tiene todo. Lo que sí es claro es que hay que ser generoso para ayudar al que no tiene. El tema de la ofrenda no es cantidad sino la actitud y la intención que hay en tu corazón. La generosidad en la ofrenda no se mide por la cantidad sino por la intención.


Adaptado de: Linero. Día a Día. 25-nov-2013. Caracol TV