Compartir lo bueno...

Quiero compartir con todos los lectores, estas pastillitas, que mi hermano mayor me regala casi todas las mañanas. Reúnen las cualidades de ser profundas pero sencillas , de rápida lectura y de acción prolongada en sus beneficios , gracias Germán .

martes, 19 de febrero de 2013

EL AYUNO

El ayuno, no tiene
hoy
el mismo sentido de mortificación que tenía en el Antiguo Testamento. El ayuno tiene ahora un sentido cristiano que se explica en tres líneas: a) El hambre
que da el ayuno
por la falta de la comida debería ser signo del hambre que siento del pan de la palabra. Señor, así como siento el hambre de pan terrenal así quiero sentir hambre de tu presencia. b) Que nada pueda controlarme, ni siquiera lo que siento que me hace falta. Cuando ayuno me alejo de algo que necesito, nada puede estar por encima de mi voluntad. Ayunar me hace falta para demostrarme a mí mismo que nada me pued
e
 dominar.    
c) El ayuno cristiano es para compartir. Cuando dejo de comer uso el dinero que no gasté en comer para ayudar a otros, eso se llama compartir, solidaridad. A principios del cristianismo la carne era cara y el pescado barato entonces te mandaban a comer pescado para que con el dinero ahorrado lo utilizaras en ayudar a comer los que no tenían. Ese fue el origen de la abstinencia, abstenerte de carne para ayudar a los demás. No se puede ser creyente siendo indiferente al otro.

Linero Caracol TV 17-feb-13