Compartir lo bueno...

Quiero compartir con todos los lectores, estas pastillitas, que mi hermano mayor me regala casi todas las mañanas. Reúnen las cualidades de ser profundas pero sencillas , de rápida lectura y de acción prolongada en sus beneficios , gracias Germán .

domingo, 25 de noviembre de 2012

Cristo Rey

Cristo vino a establecer su reinado, no con la fuerza de un conquistador, sino con la bondad y mansedumbre del pastor: Yo mismo buscaré mis ovejas siguiendo su rastro y las libraré, sacándolas de todos los lugares donde se desperdigaron el día de los nubarrones y de la oscuridad.
Un ladrón fue el primero en reconocer la realeza de Jesús cuando le dijo con fe sencilla y humilde-, acuérdate de mí cuando estés en tu Reino. Reconocer a Cristo como rey que para muchos fue motivo de escándalo y de injurias, será la salvación de este hombre en el que fue arraigando la fe cuando más oculta parecía estar la divinidad del Salvador. Jesús  que concede siempre más de lo que se le pide le respondió: hoy estarás conmigo en el Paraíso.
La vida consiste en habitar con Jesucristo, y donde está Jesucristo allí está su Reino. Es necesario que Cristo reine en primer lugar en nuestra inteligencia, mediante el conocimiento de su doctrina y el acatamiento amoroso de esas verdades reveladas; es necesario que reine en nuestra voluntad, para que yo obedezca y me identifique cada vez más con la voluntad divina; es preciso que reine en mi corazón, para que ningún amor se interponga al amor a Dios; es necesario que reine en mi cuerpo, templo del Espíritu Santo; en nuestro trabajo, camino de santidad.
Hablar con Dios