Compartir lo bueno...

Quiero compartir con todos los lectores, estas pastillitas, que mi hermano mayor me regala casi todas las mañanas. Reúnen las cualidades de ser profundas pero sencillas , de rápida lectura y de acción prolongada en sus beneficios , gracias Germán .

martes, 18 de febrero de 2014

EL LEPROSO

El leproso del Evangelio de Marcos representa a muchos de nosotros:

1. Es marginado con relación a si mismo, su autoestima es baja, siente su mal olor sin poder hacer nada, siente repugnancia de sí mismo. Y allí pienso en tantos hermanos que buscan la manera de demostrarse a sí mismos que no sirven para nada. Deshazte de la baja autoestima. Tal vez sea consecuencia de que no te han amado suficiente o que no has superado los traumas del ayer

2. Era rechazado por el pueblo, era apartado de la comunidad, ya no tenía familia ni amigos, se le tenía asco, cuando se acercaba a un lugar habitado debía advertir su presencia con una campanita y recitando en voz alta “leproso, leproso…..” para que la gente se apartara. Construimos exclusiones y Dios no acepta ninguna exclusión, ningún rechazo, y pienso en los ricos que desprecian a los pobres, a los blancos que desprecian a los negros, a los doctos que desprecian los ignorantes.

3. Pero el leproso tenía una peor discriminación la religiosa, el leproso era considerado impuro, su enfermedad era considerada un castigo de Dios.

Pero el leproso del evangelio supera sus traumas y va en busca de Jesús, sabe que Jesús pasa y va donde él y le dice “si quieres puedes sanarme”. Jesús entonces toca al que era intocable y le dice “quiero, queda sano” y el leproso queda curado.

No sé si tú eres capaz de intentarlo, pero aquí tienes una propuesta: ve donde Jesús y dile “si quieres puedes sanarme”.


Adaptado de Linero. El Man está vivo. Caracol TV 17-feb-2014