Compartir lo bueno...

Quiero compartir con todos los lectores, estas pastillitas, que mi hermano mayor me regala casi todas las mañanas. Reúnen las cualidades de ser profundas pero sencillas , de rápida lectura y de acción prolongada en sus beneficios , gracias Germán .

lunes, 16 de diciembre de 2013

LA CONVERSION

La conversión es un proceso continuo, uno debe convertirse a diario, saber que todos los días hay una cosa en que cambiar.  Convertirse requiere:

  1.  Entrar en sí mismo. Tú no sabes si estás mal si no entras en ti mismo. Somos expertos en analizar a los otros, pero no en analizarnos a nosotros mismos. Para vivir un proceso de conversión tienes que entrar en ti para caer en cuenta del daño que ocasiona lo que estás haciendo. Si no tomas conciencia de lo que estás haciendo mal no puedes convertirte. 
  2. Darse cuenta que con el Padre se está mejor. La gente no se convierte porque no se da cuenta que con Dios se está mejor. Todavía hay gente que se asusta con Dios porque no ha entendido que Dios es bueno que aunque una madre se olvide de su hijo de pecho Dios no se olvidará de ti.
  3. Tomar una decisión. Una decisión tiene más poder que una bomba atómica. Una decisión hace que el mundo sea diferente. La primera decisión que debes tomar es levantarse, que significa dejar apartarte de las situaciones inconvenientes en que estás. A veces uno quiere pero si no se levanta no puede.
  4. Hablar. No basta con regresar, hay que decir me equivoqué perdóname. Reconocer lo que hiciste mal, no te justifiques, no le eches la culpa al otro.





Adaptado de Linero. Misa dominical. Caracol TV. 15 de diciembre de 2013