Compartir lo bueno...

Quiero compartir con todos los lectores, estas pastillitas, que mi hermano mayor me regala casi todas las mañanas. Reúnen las cualidades de ser profundas pero sencillas , de rápida lectura y de acción prolongada en sus beneficios , gracias Germán .

viernes, 27 de diciembre de 2013

LA CONSOLACIÓN

Cuando un cristiano olvida la esperanza o la pierde, su vida no tiene sentido. Es como si su vida estuviese delante de un muro que no lo deja seguir adelante. Pero el Señor nos consuela y nos rehace, con la esperanza de seguir adelante. Y lo hace con una cercanía especial, lo hace con ternura. 


Aquella imagen del pastor que toma los corderitos sobre el pecho y los lleva dulcemente a las madres representa la ternura del Señor. El Señor nos consuela con ternura.

Cuando el Señor se acerca nos da esperanza; el Señor abre siempre una puerta. Cuando el Señor se acerca a nosotros, no cierra las puertas, las abre.

A los ojos del Señor cada uno de nosotros es muy importante. Pensemos en la ternura que tuvo Jesús con los apóstoles, con la Magdalena, con los de Emaús. Se acercaba con ternura: ‘Dame de comer’. Con Tomás: 'Mete tu dedo aquí'. El Señor es siempre así. Que el Señor nos dé a todos nosotros la gracia de no tener miedo de su consolación, la gracia de ser abiertos: de pedir, de buscar la consolación, porque la consolación nos dará esperanza y nos hará sentir la ternura de Dios Padre.


Adaptado de: Papa Francisco. Homilía. 10-dic-13 ACI/EWTN Noticias