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Quiero compartir con todos los lectores, estas pastillitas, que mi hermano mayor me regala casi todas las mañanas. Reúnen las cualidades de ser profundas pero sencillas , de rápida lectura y de acción prolongada en sus beneficios , gracias Germán .

viernes, 21 de noviembre de 2014

ZAQUEO

Zaqueo era un recaudador de impuestos de mala reputación que sentía curiosidad por conocer a Jesús. Va al camino a conseguirlo pero su baja estatura le impedía ver a Jesús por lo que se subió a un árbol para mirarlo cuando pasara. Al pasar, Jesús lo vió y le dijo "Zaqueo, baja enseguida, pues hoy tengo que quedarme en tu casa". Él bajó rápidamente y lo recibió con alegría. Zaqueo dijo: "Señor, voy a dar la mitad de mis bienes a los pobres y a quien le haya exigido algo injustamente le devolveré cuatro veces más". Jesús le contestó: "Hoy ha entrado la salvación a esta casa, pues el Hijo del hombre ha venido a buscar y a salvar lo que estaba perdido"
Probablemente desde el momento en que Zaqueo buscó a Jesús, sabía que su modo de actuar no era el correcto y sabía que conocer a ese profeta le cambiaría su vida. Zaqueo al subir al árbol pone los medios necesarios para un encuentro cara a cara con el Señor. No imaginó que Jesucristo le pediría hospedarse en su casa. Y bajó del árbol rápidamente y lo recibió con alegría.

Todos los cristianos podemos imitar esta actitud de prontitud ante los reclamos del Señor y una prontitud alegre, porque no hay mayor motivo de felicidad y alegría que Jesús nos llame y lo hace todos los días. Zaqueo no podía seguir siendo el mismo después de conocer personalmente a Cristo. Decide restituir a toda persona que haya engañado. Y Cristo, que conoce el corazón de cada hombre, le da la buena noticia: "Hoy la salvación ha entrado a su casa".


Adaptado de: C. González Conversión de Zaqueo. Catholic.net. 18-nov-2014